4/03/2010

so



suso y zafira suben. de ciudad de no verse el final entre edificios más pequeños, casas. niebla de nubes.


mira atento desde espaldas

rostros, el mismo con distintos peinados, diferentes trajes colores de pelo y ojos,

la cam por la habitación y sus pezones marrones al resto pálido.

con banderas violetas de guerra siglo diecisiete y el tío

rapados al uno,

le dejan estar a gusto a la entrada para que no entre.

fiesta tecno

desde la cabina como un tigre force


3/28/2010

está más que claro que la victoria es ocultar lo que te costó la victoria, todo lo que has perdido junto a tu contrincante. en general existen pocas cosas donde sea noble competir. donde no se pierda siempre de alguna manera.

sale por la ventana del quinto y ventanas palmeras aceras anaranjas
cincuenta años sin camisa y la gordura de cuando pasas y piensas que llegar para comer es un alivio de algo. los brazos pelos del pecho y el viento ennieblado en los picos, enfriando la carne muerta y caliente
casi siempre la puerta abierta del edficio, como envoltorios de caramelo tirados todos los días uno nuevo.
con todos los correos y los dos ascensores enanos y luces con luces, intentando conocer a una de las que pasan, hablando alto
conocerla como un pedazo de bebé pero que quiere follar con cualquiera de las que está ahí, muchas imágenes de violaciones de las tías machacadas con el coño y las piernas totalmente abiertas, poniéndole bolígrafos por dentro y los muslos con algunas rajas, las caras son lo más machacado sin embargo, a parte del coño. y los cuerpos bastante bien en general.



quitar mitos es crear nuevos

3/15/2010

todo el mundo rubio teñido como las piedras de la playa cambiando a conchas de cangrejo.
noventa y un años blancos pomadas naranjas con la crema

cortar cabezas con espadas y verguenza de ir a comprar leche

un cartel entre viento que sin embargo pone abogados, de lo rápido en el cruce


las luces de la calle por la boca, como si pudiera cogerse a los coros de niñatos lejanos

delante de dentadura

el cloro
por cuerdas unidas de cinturones.

bastantes locales seguidos

los discos de oro por dentro, de vender un millón y hiendo sin pagar sin amargarse

metiéndolos en havión de ejército.



al entierro con antifaz


lo que los novios piensan de las novias y al revés,


sentados en el suelo

2/21/2010





realmente quién es el capullo?

los anuncios a lo lata de sardinas, y el aceite en las manos como acuarelas otra vez

la gran tumba es el edificio?

abriendo la verja con el barro de un agujero.
metiéndose debajo de la sábana en forma de feto como empinados.
colgando


los pibes mojados como niños mula

pero con salsa barbacoa de deja ya, comparte algo. collares de cruz y túneles para ir más rápido.

2/10/2010

el último chutado hiéndose encima de la vaca
la tele con su motor dentro, como escaleras de escaleras de edificios con pintas y manchas sin sitio y por todas partes.
lame como un perro las paredes
tira las piedras a los michelins

john williams, dimitrin tiomkin bandas sonoras

caminando como marcha atrás nada más dejar la guagua en la parada, en las redes de la portería machacadas por el viento y las cruces y las líneas y mirar de montaña.

2/06/2010

saik

como chiquillajes en las fotos de colegio.

más o menos todos que reunión familiar en el sillón y casi todos haciéndose los que se bien de verse,
y plumas. bastantes plumas fuera



poniéndose a mover con pantalón rojo, con el pelo corto hablando con la voz fuerte


metiéndole las manos por la barriga como sacando gilipolleces

pasándoselas las ballonetas como paños sucios por la boca

pezones de cuajo volando y sacándolos por la ventana,

sólo una vez y el tío viéndose desde arriba como a vista de pajaro,



hasta la habitación del tío estudiando, con tinta abriendo la lata, pasándosela por la cabeza rapada,

es de día y con las nubes

subiendo algo, como un ascensor pero parece algo pintado, desde lejos y edificios

clavando arpones a la gente

2/03/2010

en la terraza de la casa como obertura.
mirando las plantas, poniéndose al lado de ellas aunque tenga treinta años y la barriga y la camisa están a la misma vez suelta, como envoltorios estrujados y tirados en el suelo.




lucha por protegerte y ser libre y no sufrir por nadie.
algo así cogiendo las antenas parabólicas sin que le importe, en los pantanos de hojas que flotan hasta la noche

el atardecer rojo, caminando por las ventanas, abriendo un melón y también un snicker intentando calentarlo, que se funda por el pelo, pareciendo mucho más electrificado y que se llame dani, que esté caliente de verdad.

revivir algo, en las tumbonas como aire, entrando al bar con tíos con tarjetas y puños cerrados.